
"Es de bien nacidos ser agradecidos", al menos esa es una de las cosas que he aprendido de mis padres y abuelos. Y es muy, pero que muy gratificante, después de la que ha caído, recibir este saluda donde le nombran a uno por hacer algo que le gusta.
No quiero dejar escapar la ocasión sin agradecer yo a Antonio Ariza que confiara en mi, y máxime siendo un inexperto en el tema, gracias también a Manolo Barragán y a Sergio Mauriño por enseñarme y taparme los defectos.
A D´José Ariza, por esa clase práctica magistral en la calle Santa Clara.
A Román y Brenes, por la finura en el andar , el saber llevar un zanco y sobre todo, aguatar lo que te echen, venga de los kilos o del inexperto contraguía que te toca en suerte.
A los 20 valientes de la Merced, que sufrieron, sudaron, trabajaron y supieron entregarse a la causa de una tarde de octubre.
Gracias a todos, de verdad, porque gracias a todos esos detalles y otros que no voy a narrar (es innarrable el cariño y apoyo de una esposa en estas lides)por narices le tiene que salir uno la voz del cuerpo