lunes, 5 de diciembre de 2011

COSAS DE LA VIRGEN, LAS VENDAS DE MAMÁ... (Foto blog Álvaro Abril)


Puedo asegurar que la entrada de hoy tenía que ser otra, pero entenderá y disculpará el hipotético lector del blog que primero mi corazón me pida volcar esta entrada.

Muchos sabrán ya que ayer, 4 de diciembre, Álvaro Abril vistió por primera vez, y de qué manera, a la Madre Celestial del Rosario. Ya escribiré una entrada acerca de la acetadísima forma, a mi parecer, de cómo la Señora se ha presentado de nuevo para la festividad de la Inmaculada Concepción.

Pero resulta que ayer, hablando con mi señora madre terrenal, me ratifiqué en que hay cosas inexplicables que ocurren en las hermandades y que nos zamarrean el alma, nos urgan en el sentimiento y desde luego colocan las cosas del corazón en su sitio.

Resulta que ayer, en la larga tarde de trabajo en la iglesia de San Agustín y antes de proceder a cambiar a la Señora del Rosario de cara a la festividad de la Inmaculada, el nuevo vestidor solicitó vendas para cubrir convenientemente el cuerpo de la Señora antes de proceder a vestirla. Esta técnica es muy utilizada por muchos vestidores, y aunque no conozco realmente su fin último puedo suponer que se centra en dar empaque al cuerpo de la Virgen, así como evitar daños procurados por alfilerazos desgajados de la colocación de la ropa, si alguien puede darme luz con respecto a esto ruego lo haga.

Como decía, el vestidor solicitó vendas, elemento que en ese momento no había en cantidad suficiente para el fin que él solicitaba, cosas del directo.

Sabran, o recordarán algunos de los lectores, y si no se lo cuento yo, que hace tres ferias, en la de 2008, mi señora madre terrenal sufrió un accidente al salir de trabajar, como desde hace algún lustro que otro, de la caseta del Prendimiento y Rosario, que consistió en romperse el gemelo al meter la pierna por una alcantarilla en mal estado del queridísimo ayuntamiento Linarense.

Es curioso, pero el litigio civil hace poco que ha finalizado, pero lo más curioso es lo que les cuento ahora.

Mi señora madre tenía, y digo bien tenía, en casa una bolsa colmada de vendas que amablemente le facilitaron en el SAS para poder seguir las dolorosas y complicadas curas de su pierna, durante meses estas vendas sirvieron para que ella recuperara, poco a poco, y hasta cierto punto, la normalidad en la pierna; adviertan ustedes que un servidor contraía matrimonio al año siguiente y la madrina de la boda quería ir fantástica, como así fue.

Al finalizar las curas, esas vendas quedaron en casa esperando mitigar y sanar el dolor de los componentes de la familia o de quien las necesitase.

Y a fe mia que ayer fue la Virgen quien las necesitó, las pidió y como no, las tuvo a la velocidad del rayo.

Desde ayer la Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos de la ciudad de Linares guarda, pegaditas a su cuerpo, las vendas que sirvieron para curarle a mi madre terrenal, la pierna maltrecha, que en alguna ocasión han aferrado con fuerza los tobillos de sus dos hijos mientras se convertían en los pies del más justo entre todos los hombres.

Ayer, la Señora del Rosario, como si de comadres se trataran, le pidió a mi madre que le prestara sus vendas para ser vestida de Reina de todos los que la queremos, adoramos y veneramos, desde ayer esas vendas solo serviran ya para abrazar el cuerpo de la Madre de Dios y mitigar las heridas que sus hijos le transmitan en cada rezo.

Puede parecerle una tontería o como quieran llamarlo, pero ayer la Madre de Dios pidió a mi casa y se le dió, como no podía ser de otra forma.

Estas cosas pasan de vez en cuando en las hermandades, estas cosas, como se dice generalmente, pasan por algo, y eso solo lo sabe Ella. Esas son "las cosas de la Virgen".

Cuando por teléfono y totalmente serena y tranquila, como lo están las personas que han conversado de alguna forma con Ella, me conto tal evento mi madre, casi sin darle importancia, con toda la naturalidad del mundo y como quien atiende a su mejor amiga, no pude sino derramar una lágrima en la distancia, que se me quebrara la voz y que ese nudo que solo sabe poner la Madre de Dios, se me pusiera en la garganta y no se me haya quitado todavía.

No sé que decir, pero gracias Rosario por vestirte con las vendas de mi madre, para mi no habrá saya bordada en oro y marfil o enagua del XIX mejor que esa que ciñó el dolor de la que me trajo al mundo, y ahora ciñe tu cintura en un sincero abrazo de cariño, amor y respeto.

7 comentarios:

solopalio dijo...

Impresionante...Ya sabes las cosas de Ella.

Un beso, Pilar

Rosario dijo...

Qué hermosa está la Reina y qué bonito lo que nos cuentas. Un saludo.

Álvaro Abril dijo...

Preciosa tu entrada, como preciosas las cosas tan personales que nos ofrecen algunas veces las imágenes de nuestra devoción.
Saludos

Curry dijo...

Las vendas son para k se no se dañe el cuerpo, articulaciones, cabeza etc ,etc vamos para conservarla mejor esa es su función principal ...........por cierto no veas como escribes ijo que emocionas a la gente macho ijiji. un besico Alicia

Agustin dijo...

Gracias Alicia por darme luz en lo que no sabía, y gracias Álvaro y Rosario por vuestros comentarios. escribir de ellas y juntas no es complicado cuando se hace desde dentro

Anónimo dijo...

cuento pellizco no? que enterismo que puro todo.
Un besito.
ya sabes quien soy jejeje
anonimo x agradar

R. Ríos dijo...

Impresionante entrada amigo. ¡Qué maravilla! Esos son los renglones torcidos de los que tantas veces hemos hablado.

Un abrazo