martes, 8 de abril de 2014

EL HOMBRE DE ATRÁS...

Con permiso de los demás interfectos necesito hablarles de este hombre. Este hombre se llama Juan Antonio Rubio y es contraguía en el paso del Señor de la Buena Muerte en la hermandad de los Estudiantes donde tengo el honor de ser capataz. Nunca hasta el año pasado había sido contragúia, y nunca, por cosas de la vida, ha sido costalero en ningún paso, aunque como él dice, "le ha metio el hombro a algunas andas y eso pero no es lo mismo". Y alguno se preguntará, ¿Por qué lo lleva este tío de contraguía? pues yo se lo voy a contar. Resulta que Juan es un cofrade de esos de verdad, de esos a los que su padre (que Dios tenga en Su Gloria) le enseñó esto de las cofradías cuando las cofradías, como él cuenta, se veian tranquilas y podía uno ir a ver al amigo de su padre que salía de "maniquetero" en el Señor de las Penas de la Estrella y podía uno hablar con él por la plaza del Triunfo mientras andaba la cofradía... o de llevarlo al joven costalero en Torneo... cosas de antes. Juan es de esos cofrades de dentro, de los mijitas que mira el detalle al extremo, del que se da cuenta de una cirio torcido, una insignia mal limpia o una cofradía mal organizada. Juan se emociona cuando su Virgen del Rosario está sola una tarde de julio en su capilla abierta y él pasa por la puerta para estar un ratito con ella, como cuenta con una cara de felicidad absoluta el estreno del año pasado de su sobrina Fati que aguanto hasta el final "porque a mi me han enseñado a estar tres o cuatro horas sin ir al servicio, tito" y el cómo cambiaba estampitas con los guardia civiles de la Virgen en la catedral mientras él si tenía que ir al servicio... Juan es un cofrade de verdad, pero además es un amigo de verdad, de esos que la vida te pone delante cuando menos te lo esperas y se convierte en parte de tu familia. Hace un par de años tuve la oportunidad de invitarlo a que viniera de contraguía conmigo en Linares y tras una conversación con él donde salió el "tú sabes, yo irme de Sevilla nunca me he ido... yo de esto no se nada... en fin.... BUENO QUE SÍ, QUE ME VOY CONTIGO" se ha convertido, a mi humilde parecer, en una pieza fundamental de esta cuadrilla. Ve todos los ensayos que puede en Sevilla, se fija en el trabajo de sus compañeros de atrás, pregunta, se interesa, lleva la lista al día... y o solo eso, ha hecho causa común con, como él dice, "su trasera" y la gobierna desde su puesto de mando como debe hacerse... con cariño y firmeza a la vez. Es mi pepito grillo particular, porque "a mi esto ya me duele como mío" como él dice, a tanto ha llegado la implicación que este año las dalmáticas, un par de ciriales y los dos candelabros que saca el palio se los ha buscado prestados... no pregunten donde porque yo no lo voy a decir, eso se lo preguntan a él pero me lo invitan antes a un botellín que si no no suelta prenda, porque como buen contraguía tiene su puntito de golfo y crapulilla que le dan sentido a esta gente. Nunca sobrepasa su cometido, siempre está a la orden de lo que manden sus capataces (aunque luego de caña en petit comité y con la guasa sevillana que tiene) y lleva a la gente controlada. Las cosas como son, como va pa viejo es un cascarrabias maravilloso que se emociona con casi cualquier cosa que le haga ver que se hacen bien las cosas, que la gente está con Dios, bien siendo mayores o pequeños que son los que perpetuarán esto por los siglos de los siglos. Más de uno de los de negro de aqui de Sevilla querría llevarlo consigo... pero claro, este no da ojana y te dice las cosas como las piensa... A este hombre le quiero dar su sitio, porque se lo merece y porque, aunque me amenace siempre que me va a estrellar el paso, no creo que sea nunca capaz... Gracias Juan, muchas Gracias, y creo que te las doy en nombre de todos.